Domina la tabla de multiplicar del 9: Trucos fáciles y ejercicios prácticos

Contenido en esta publicación
  1. La Magia de la del 9: Trucos y Estrategias para Aprender Jugando
    1. 1. El Secreto de los Dedos: Un Recurso Siempre a la Mano
    2. 2. El Patrón Numérico: Descubriendo el Código de la
    3. 3. Juegos y Dinámicas para Practicar en Casa o en el Aula
    4. 4. Relacionando la del 9 con la Vida Cotidiana en Colombia
    5. 5. Errores Comunes y Cómo Enfrentarlos con Paciencia
  2. Guía Práctica: Domina la de Multiplicar del 9 con Técnicas Fáciles y Efectivas
    1. Cómo enseñar la tabla del 8 utilizando objetos cotidianos como cajas de huevos o botones.
    2. Estrategias para memorizar la tabla del 7 a través de juegos de secuencias y patrones.
    3. Actividades lúdicas para aprender la tabla del 6, relacionándola con conceptos como las patas de los insectos.
    4. La importancia de dominar la tabla del 10 como base para comprender el sistema decimal y facilitar otros cálculos.
  3. Preguntas Frecuentes de este tema
    1. ¿A qué edad es recomendable que mi hijo empiece a aprender la tabla del 9? ¿No es muy pronto para un niño de segundo grado?
    2. ¿Hay algún truco o juego típico colombiano para hacer más fácil aprender esta tabla?
    3. Mi hijo se frustra y se equivoca siempre en las mismas multiplicaciones (como 9x6 o 9x8). ¿Qué hago?
    4. ¿Es malo que use los dedos o el truco de las manos para calcular? ¿No debería sabérsela de memoria?

Aprender las tablas de multiplicar es un paso importante en el desarrollo del pensamiento lógico-matemático de los niños, que comienza a formarse desde los primeros años. Antes de los 7 años, sentamos las bases para este aprendizaje a través del juego, el movimiento y la exploración de patrones en su entorno. La tabla del 9, con su encantadora secuencia de números, es una puerta de entrada perfecta para descubrir la magia y el orden de las matemáticas, mucho antes de exigir su memorización.

En Colombia, podemos aprovechar la riqueza de nuestro entorno para hacer este aprendizaje significativo. Podemos pensar en grupos de nueve lulos en una canastita, en las nueve letras de la palabra COLOMBIA o en contar los pétalos de ciertas flores tropicales. Se trata de conectar el concepto abstracto con objetos y experiencias cotidianas, fomentando un aprendizaje vivencial y lleno de sentido.

Este artículo está diseñado para brindarte, padre, madre, cuidador o educador, estrategias prácticas y juegos creativos. Nuestro objetivo es transformar el encuentro con la tabla del 9 en una aventura divertida, donde la curiosidad sea la guía y la confianza del niño sea el mayor logro.

La Magia de la del 9: Trucos y Estrategias para Aprender Jugando

El aprendizaje de las tablas de multiplicar es un hito importante en la educación de los niños, y la tabla del 9, con su patrón fascinante, puede ser una de las más divertidas de dominar. En lugar de la memorización mecánica, podemos usar estrategias lúdicas y descubrimientos que activen la curiosidad matemática de los pequeños. Convertir un reto en un juego es la clave para un aprendizaje significativo y duradero. A continuación, exploramos métodos creativos, arraigados en la pedagogía del aprender haciendo, para que los niños de primaria en Colombia se apropien de esta tabla con confianza y una sonrisa.

1. El Secreto de los Dedos: Un Recurso Siempre a la Mano

Este es un método kinestésico fantástico que utiliza el cuerpo para aprender. Pídele al niño que extienda sus dos manos con las palmas hacia abajo. Asigna un número a cada dedo, del 1 al 10, comenzando por el meñique de la mano izquierda (1) hasta el meñique de la mano derecha (10). Para multiplicar 9 por cualquier número, simplemente dobla ese dedo correspondiente. El número de dedos a la izquierda del dedo doblado son las decenas, y los dedos a la derecha son las unidades. Por ejemplo, para 9 x 4, dobla el dedo número 4 (el anular de la mano izquierda). A la izquierda quedan 3 dedos (30) y a la derecha 6 dedos (6). ¡Resultado: 36! Esta técnica es poderosa porque es visual, táctil e infalible.

MultiplicaciónDedo a DoblarDedos Izquierda (Decenas)Dedos Derecha (Unidades)Resultado
9 x 3Dedo 3 (medio, mano izquierda)2 dedos7 dedos27
9 x 7Dedo 7 (índice, mano derecha)6 dedos3 dedos63
9 x 9Dedo 9 (anular, mano derecha)8 dedos1 dedo81

2. El Patrón Numérico: Descubriendo el Código de la

La tabla del 9 esconde un patrón matemático hermoso que los niños pueden descubrir como detectives. Escribe los resultados en una columna: 9, 18, 27, 36, 45, 54, 63, 72, 81, 90. Invita al niño a observar dos cosas: la secuencia de las decenas y la secuencia de las unidades. Verá que las decenas van aumentando de 0 a 9 (0 en el 9, 1 en el 18, 2 en el 27...), mientras que las unidades van disminuyendo de 9 a 0 (9 en el 9, 8 en el 18, 7 en el 27...). Además, la suma de los dígitos del resultado siempre es 9 (ej: 1+8=9, 2+7=9). Este código secreto convierte la práctica en una misión de exploración.

MultiplicaciónResultadoSuma de DígitosPatrón de DecenasPatrón de Unidades
9 x 2181 + 8 = 918
9 x 5454 + 5 = 945
9 x 8727 + 2 = 972

3. Juegos y Dinámicas para Practicar en Casa o en el Aula

El juego es el lenguaje natural del niño. Podemos crear actividades sencillas con materiales cotidianos. Una idea es hacer tarjetas relámpago con la operación por un lado y la respuesta por el otro, y jugar contra el tiempo. Otro juego clásico es la Pesca de la del 9: escribe resultados en papelitos con un clip, usa una caña de pescar con un imán y el niño debe pescar el resultado correcto a la operación que tú digas. Incorporar movimiento y competición sana aumenta la motivación y fija el conocimiento. También puedes usar canciones o rimas con ritmos de música colombiana para cantar la tabla.

Nombre del JuegoMateriales Necesarios¿Cómo se Juega?Habilidad que Fortalece
Carrera de TarjetasTarjetas con multiplicaciones del 9.Se colocan boca abajo. Gana quien dé la respuesta correcta más rápido al voltear una carta.Velocidad de recall y precisión.
Bingo del 9Cartones con resultados de la tabla del 9.El adulto dice la operación (ej: 9 por 6) y los niños marcan el resultado (54) en su cartón.Reconocimiento visual y auditivo del resultado.
Saltos en la RayuelaTiza y espacio en el patio.Se dibuja una rayuela con resultados. El niño salta al número que corresponde a la operación gritada.Aprendizaje kinestésico y coordinación.

4. Relacionando la del 9 con la Vida Cotidiana en Colombia

Contextualizar el aprendizaje le da sentido y utilidad. Plantea problemas sencillos relacionados con su entorno: Si cada arepa de huevo cuesta $900 pesos, ¿cuánto debo pagar por 9 arepas? o Si un equipo de fútbol tiene 9 jugadores en la cancha (sin el portero), y hay 9 equipos en un torneo infantil, ¿cuántos jugadores hay en total en la cancha durante todos los partidos?. Usar ejemplos con monedas, productos de la tienda, jugadores o incluso los miembros de una familia extensa (9 tíos, 9 primos) hace que las matemáticas dejen de ser abstractas.

Situación CotidianaProblema PlanteadoOperaciónRespuesta y Aprendizaje
Comprar en la tiendaUn jugo Hit cuesta $1.800. ¿Cuánto cuestan 9 jugos Hit?9 x 1.800Se puede calcular como 9 x 18 = 162, y luego añadir los dos ceros: $16.200. Se trabaja con números familiares.
Organizar un paseo de ollaCada familia lleva 9 empanadas. Si van 6 familias, ¿cuántas empanadas hay?9 x 654 empanadas. Relaciona la operación con la tradición y el compartir.
Coleccionar figuritas del álbumEn cada sobre vienen 4 figuritas. ¿Cuántas figuritas hay en 9 sobres?9 x 436 figuritas. Conecta con un hobby común y el deseo de completar el álbum.

5. Errores Comunes y Cómo Enfrentarlos con Paciencia

Es normal que los niños confundan operaciones, especialmente la tabla del 9 con la del 8 o la del 10. Un error frecuente es invertir los dígitos, por ejemplo, decir 29 en lugar de 92 para 9 x 8. La paciencia y la corrección positiva son fundamentales: nunca digas está mal, sino revisemos juntos. Usa el método de los dedos o el patrón para que él mismo encuentre el error. Si persiste la dificultad, retrocede y refuerza el concepto de multiplicación como suma repetida (9 x 4 es 9 + 9 + 9 + 9). Celebrar los aciertos, por pequeños que sean, construye autoestima matemática.

Error ComúnPosible CausaEstrategia de Corrección PositivaActividad Correctiva
Confundir 9x7 (63) con 9x8 (72)Memorización sin comprensión del patrón.Veamos el patrón. Para el 7, las decenas son 6. Para el 8, son 7. ¿Puedes verlo en la lista de resultados?Escribir la secuencia completa y resaltar con colores las decenas.
Invertir los dígitos (ej: 27 por 72)Dificultad para recordar el orden decreciente de las unidades.</td

Guía Práctica: Domina la de Multiplicar del 9 con Técnicas Fáciles y Efectivas

Cómo enseñar la tabla del 8 utilizando objetos cotidianos como cajas de huevos o botones.

La Magia del Juego Imaginario: Más Allá de los Juguetes

¿Alguna vez has visto a tu hijo conversar animadamente con un plátano, hacer que una caja de cartón sea un cohete o servirle tinto imaginario a su peluche? ¡Esa es la maravilla del juego simbólico en acción!

Este tipo de juego, típico entre los 2 y los 7 años, es mucho más que una simple distracción. Es el gimnasio completo para el cerebro de tu niño. Cuando transforma una hoja de plátano en un barco para navegar por el charco o usa palitos como arepas para su tiendita, está logrando cosas asombrosas:

Desarrolla el pensamiento abstracto: Un bloque de madera ya no es solo un bloque; es un celular, una llave o un carro. Esta flexibilidad mental es la base para la lectura (donde unas rayas negras representan palabras) y las matemáticas.
Fortalece el lenguaje: Al inventar historias y dialogar con sus personajes (reales o imaginarios), amplía su vocabulario y practica estructuras gramaticales complejas sin esfuerzo. Escucharás frases que ni sabías que conocía.
Gestiona emociones: El juego simbólico es su terapia natural. Puede recrear situaciones que le causan miedo o frustración (como una visita al médico) y, esta vez, tener el control. Es su manera de procesar el mundo.
Fomenta la empatía y las habilidades sociales: Al adoptar roles (yo soy la mamá, tú eres el bebé), aprende a ponerse en el lugar del otro, a negociar y a resolver conflictos.

¿Cómo Potenciarlo en Casa? (Sin Gastar un Peso)

Olvídate de los juguetes más costosos. Los mejores materiales están en tu reciclaje y entorno:

1. El Rincón de las Chatarras Valiosas: Crea un cajón o una canasta con: cajas de huevos vacías, tubos de papel higiénico, tapas de plástico, retazos de tela, envases limpios, corchos. Son oro puro para la imaginación.
2. Ofrece Disparadores, No Instrucciones: En lugar de decir hagamos una casita, muestra los materiales y pregunta: ¿Qué podríamos construir con estas sábanas y estos cojines? o Con estas hojas secas del jardín y estos palitos, ¿se te ocurre algo?.
3. Sé un Compañero de Juego, No un Director: Si te invita a su juego, sigue su lead. Si te da un ají de plastilina, cómetelo con drama (¡Ay, picó!). Si dice que el sofá es una lancha en el río Cauca, rema con él.
4. Valora el Proceso, No el Producto: No importa si su castillo se ve como un montón de almohadas. Lo importante es la historia que está creando mientras lo construye. Pregúntale sobre ello: Cuéntame, ¿quién vive en este castillo?.

Un Ejemplo 100% Colombiano:

Materiales: Una manta vieja, dos palos de escoba, un par de sombreros vueltiaos (o gorras), platos plásticos y hojas del jardín.

La magia: Esa manta se convierte en una casa de bahareque en un instante. Los platos son el sancocho de hojas y flores. Los palos pueden ser los caballos para un paseo de olla imaginario. Está representando su cultura, su entorno, y aprendiendo más que en cualquier libro.

Recuerda: Cuando tu hijo juega a hacer como si, está haciendo el trabajo más serio de la infancia: construir las herramientas mentales y emocionales para toda la vida. Tu papel no es interrumpir con lecciones, sino proveer el espacio, el tiempo y los materiales simples para que esa magia florezca. ¡A jugar!

Estrategias para memorizar la tabla del 7 a través de juegos de secuencias y patrones.

Para explorar la textura suave del algodón y la áspera de la corteza, podemos crear un Panel Sensorial de la Sabana. Necesitas una caja de cartón firme, pegamento y materiales seguros: copos de algodón, un trozo de tela de fique, arena limpia (como la de playa o un arenero), hojas secas (de guayaba o mango, bien limpias) y semillas grandes como frijoles o garbanzos.

Así se hace: Pega cada material en una sección de la caja. En la parte superior, el algodón suave como las nubes. Abajo, la arena para dibujar con el dedo. A un costado, el fique y las hojas secas. Este panel no solo estimula el tacto, sino que también es una ventana a los paisajes de nuestro país. Mientras tu hijo explora, narrale la experiencia: ¿Esto es suave como la lana de una oveja?. Esta narración enriquece su vocabulario y asocia la sensación con una imagen mental.

Recuerda: La supervisión es clave, especialmente con niños menores de 3 años, para evitar que lleven materiales pequeños a la boca. Esta actividad, más que un juego, es una conversación silenciosa entre los dedos y el cerebro, construyendo las bases para aprender a escribir, sentir y comprender el mundo.

Actividades lúdicas para aprender la tabla del 6, relacionándola con conceptos como las patas de los insectos.

La Magia de los Sentidos: Despertando al Mundo desde la Cuna

En los primeros años, su hijo no aprende leyendo libros, sino tocando, oliendo, saboreando, escuchando y observando. Cada experiencia sensorial es una chispa que enciende conexiones neuronales vitales. Aquí, ideas prácticas para estimular cada sentido en el día a día colombiano.

La Vista: Más Allá de los Móviles
Recién nacidos a 3 meses: En lugar de colgar juguetes comerciales, pruebe con figuras de fique en blanco y negro, o una media de seda con motivos de alpujarra. Muévalas suavemente cerca de su campo de visión.
4 meses en adelante: Saque al bebé a ver el verde. En el parque, señálele las flores de un guayacán, el movimiento de las hojas de una palma o el vuelo de una mariposa amarilla. El contraste natural es el mejor estimulante visual.

El Tacto: Texturas que Cuentan Historias
No subestime el poder de sentir. Recoja un cesto de tesoros táctiles con elementos seguros de su entorno:
Una piedra del río suave y fría.
Un trozo de corteza de árbol.
Un puñado de algodón sin procesar.
Un pedazo de tela de manta áspera y otro de seda suave.
Una esponja vegetal.
Supervise siempre y permita que explore con sus manos y pies. Nombre las sensaciones: ¡Qué suave el algodón!, ¿La piedra está fría, verdad?.

El Oído: La Música de la Vida Cotidiana
Más allá de las canciones infantiles, presente la riqueza sonora de Colombia:
Para calmar: El sonido constante de la lluvia en el tejado o el murmullo de un arroyo en un video.
Para animar: Ponga a bailar al niño con los ritmos de una cumbia o un porro. Marque el compás con palmas o con una guacharaca (hecha de forma segura con un tubo y un peine).
Juego de escucha: ¿Qué sonido es?. Imite el canto de un barranquero, el silbido de la pava, el rumor del mercado. Pídale que adivine.

El Olfato y el Gusto: Aromas y Sabores de la Tierra
Estos sentidos están profundamente ligados a la memoria y las emociones.
Bebés: Al cocinar, acérquelo (a una distancia segura) para que huela el cilantro, el tomillo o el café recién molido.
Al comenzar la alimentación complementaria: Presente los sabores puros. Deje que pruebe el aguacate maduro, el plátano hartón, una papa criolla. Háblele de los sabores: Este mango está dulce, ¿te gusta?.

Integrando los Sentidos: Un Juego para Todo el Cuerpo
Actividad: El Carnaval de las Sensaciones
Materiales: Música, un ventilador suave (para el viento), plumas, un paño de seda, una esencia suave (como vainilla o naranja), fruta picada (mango, banano).
Cómo hacerlo: En un espacio seguro, ponga música suave. Pase la pluma sobre sus brazos (tacto). Acérquele la esencia para que huela (olfato). Deje que la seda le roce la cara. Encienda el ventilador para que sienta el aire. Finalice ofreciéndole un trocito de fruta (gusto).
Clave: Observe sus reacciones. Si gira la cabeza o se inquieta, pare. Es una invitación, no una obligación.

Recuerde: La estimulación sensorial no es una carrera. Es un acompañamiento amoroso. Su voz narrándole el mundo (Mira esa nube blanca, Huele a tierra mojada) es el hilo conductor que teje todas estas experiencias en un aprendizaje significativo y lleno de afecto. En Colombia, tenemos un universo sensorial a nuestra disposición; solo hay que detenerse a mostrárselo a los más pequeños.

La importancia de dominar la tabla del 10 como base para comprender el sistema decimal y facilitar otros cálculos.

Guía Práctica: Estimulación Sensorial en Casa con Elementos Cotidianos

Los primeros años de vida son una etapa de exploración sensorial intensa. Cada textura, sonido y color que tu niño o niña experimenta construye conexiones vitales en su cerebro. La buena noticia es que no necesitas materiales costosos. En nuestro entorno colombiano abundan recursos perfectos para despertar sus sentidos.

La Cocina: Un Laboratorio Sensorial

Cajón de los Tesoros (a partir de 6 meses)
Llena una bandeja o una caja de zapatos con objetos seguros de distintas texturas:
Una esponja vegetal (estropajo) nueva.
Una cuchara de palo de las que usan para el sancocho.
Un par de tapas de gaseosa plásticas (bien lavadas).
Un trozo de tela de algodón crudo o una cinta de pelo.
Una bola de tamarindo envuelta en papel film (solo para oler y tocar, bajo supervisión).

Importante: Supervisa siempre. Los objetos deben ser más grandes que su puño cerrado para evitar riesgos.

Masas Sensoriales Caseras
Masa de harina de maíz: Mezcla 2 tazas de harina de maíz (la pan), 1 taza de agua y gotas de colorante vegetal. La textura es única y no tóxica.
Arena mágica del Caribe: En un recipiente, mezcla 4 tazas de harina con ½ taza de aceite. Queda con una textura que se moldea pero se desgrana, ideal para simular la arena de nuestras playas. Puedes esconder figuritas de animales colombianos (un tucán, una tortuga) para que descubra.

El Patio o la Ventana: Conectando con la Naturaleza

Botellones Sonoros de la Biodiversidad
Llena botellas plásticas transparentes y bien selladas con parejas de sonidos:
1. Sonido del Café: Granos de café lavados.
2. Sonido del Río: Piedritas pequeñas y agua (sella con silicona caliente).
3. Sonido del Viento: Plumas o trocitos de papel.
Anima a tu hijo a agitar, rodar y emparejar las botellas que suenen igual. Estimula la discriminación auditiva y el vocabulario (suave como el viento, fuerte como el río).

Texturas de Nuestra Tierra
Crea un panel táctil con una cartulina fuerte. Pega en cuadrantes:
Hojas secas de un árbol del parque (¿una de guayaba?).
Un trozo de tela de ruana o mochila.
Lija fina (para representar la tierra árida).
Algodón (como las nubes de la Sabana).
Pasa su manita suavemente por cada textura nombrando: áspero, suave, rugoso.

Ritmo y Movimiento: La Música que Llevamos Dentro

Maracas con Sabor Colombiano
Utiliza recipientes pequeños de plástico (como los de yogur bebible). Llena cada uno con un elemento diferente que produzca sonido: lentejas, arroz crudo, clips. Sella muy bien con cinta adhesiva resistente. Pon música de cumbia o bambuco y anima a seguir el ritmo. Esto desarrolla la coordinación oído-mano y el sentido del ritmo, base para el lenguaje y las matemáticas.

Recuerda:
El juego es serio. Cada exploración es aprendizaje.
Tu voz es la mejor guía. Describe lo que está tocando, oliendo o viendo: ¿Ves cómo el algodón es esponjoso y blanco como las nubes de Bogotá?.
Sigue su ritmo. Si gira la cabeza o deja el objeto, es señal de que necesita un descanso.
Celebra el proceso, no el resultado. No importa si la masa no tiene forma perfecta; importa que sus deditos la hayan amasado.

La estimulación más poderosa nace de la conexión amorosa y la curiosidad compartida. Con estos elementos de la vida diaria, estás construyendo no solo neuronas, sino recuerdos felices y un profundo sentido de pertenencia a nuestro rico entorno colombiano.

Preguntas Frecuentes de este tema

¿A qué edad es recomendable que mi hijo empiece a aprender la tabla del 9? ¿No es muy pronto para un niño de segundo grado?

Es una preocupación muy común y válida. En el contexto colombiano, donde el grado segundo suele incluir niños de 7 a 8 años, introducir la tabla del 9 es adecuado si ya se ha consolidado el concepto de multiplicación como suma repetida y se dominan las tablas más sencillas (2, 5 y 10). La clave no es la edad cronológica, sino la preparación cognitiva: el niño debe entender el por qué antes del qué. Antes de memorizar, dedique tiempo a que explore los patrones con objetos cotidianos: Si cada empanada tiene 9 dedicaos de limón, ¿cuántos dedicaos necesitamos para 3 empanadas?. Esto construye una base comprensiva, no solo memorística, y evita la frustración. Si su hijo aún lucha con la idea de grupos iguales, es mejor fortalecer ese concepto primero con materiales concretos como frijoles o botones.

¿Hay algún truco o juego típico colombiano para hacer más fácil aprender esta tabla?

¡Por supuesto! La tabla del 9 es famosa por sus patrones, y podemos aprovecharlos con mucha creatividad. Un juego muy efectivo es el de las manos multiplicadoras. Pida al niño que extienda ambas palmas hacia arriba. Para 9 x 4, doble el dedo anular de la mano izquierda (el cuarto dedo). Los dedos a la izquierda del doblado (3) son las decenas, y los dedos a la derecha (6) son las unidades: ¡36! Además, cree una canción o una rima con ritmo de cumbia o currulao para repetir la secuencia. Transformar el aprendizaje en un juego sensorial y lúdico, vinculándolo a nuestra riqueza rítmica, no solo facilita la memorización, sino que convierte el reto en un momento de conexión y diversión. Pueden incluso saltar lazo o lanzar una pelota mientras recitan la tabla, asociando el movimiento con el aprendizaje.

Mi hijo se frustra y se equivoca siempre en las mismas multiplicaciones (como 9x6 o 9x8). ¿Qué hago?

Es completamente normal que ciertas combinaciones presenten más dificultad; son los famosos tropiezos del aprendizaje. Lo primero es desdramatizar el error. En lugar de repetir mecánicamente, regrese al concepto. Use monedas de 50 o 100 pesos para formar grupos: ¿9 grupos de 6 pesos, cuánto es?. Cuenten juntos. Luego, muestre el patrón mágico de la tabla del 9: los dígitos del resultado siempre suman 9 (ej: 9x6=54, y 5+4=9) y las decenas aumentan mientras las unidades disminuyen. Reforzar la confianza es más importante que la perfección inmediata; celebre el esfuerzo y el proceso de descubrir el patrón, no solo la respuesta correcta. Cree tarjetas visuales coloridas solo para esos tropiezos y jueguen a pescarlas o a emparejarlas en momentos relajados, sin presión.

¿Es malo que use los dedos o el truco de las manos para calcular? ¿No debería sabérsela de memoria?

En absoluto es malo. El uso de los dedos o estrategias concretas es una fase fundamental del desarrollo matemático. Es un puente cognitivo entre lo concreto y lo abstracto. Permitir y validar el uso de estos andamios o apoyos temporales es crucial; la memorización mecánica y duradera llegará con la práctica y la comprensión, no al revés. Anímelo a usar el truco de las manos con seguridad. Luego, poco a poco, propóngale pequeños retos: Usa tus dedos para encontrar 9x7, pero ahora intenta recordar el resultado sin mirarlos. La meta final es la automatización, pero el camino debe estar lleno de herramientas que le den autonomía y reduzcan la ansiedad. En nuestra cultura, donde el aprendizaje suele priorizar la memorización, es vital recordar que un concepto bien entendido desde la manipulación y el juego se fija para siempre.

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Black Knight

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